miércoles, 28 de noviembre de 2012

Enjoyémonos

Irga Botello
Últimamente El Secreter se ha rodeado de moda, estilo y mucha , mucha creatividad. Esta semana navegamos por el mundo de la joyería. de la mano de una diseñadora que cree en lo que hace y disfruta con cada uno de sus TESOROS, como ella llama a sus creaciones: IRGA BOTELLO.
Joven diseñadora que se ha labrado un nombre y un hueco en el mundo de la joyería, a fuerza de creer en su producto, y dándole el valor que cada pieza tiene. Entusiasta de la moda, autodidacta, emprendedora, curranta, Irga da muestra de su personalidad en cada una de sus creaciones. No olviden este nombre y esta cara, y la próxima vez que una feria de artesanía o tienda especializada en el sector, vean su nombre, acérquense y contemplen los tesoros de Irga.
Pero esta hora de programa ha dado para más, Percha por Percha  es una iniciativa de dos amigas que pretenden que en estos momentos de crisis, de mal ambiente, podamos intercambiar ropa, aprovechando para estar juntos conocernos y aprender. La iniciativa es genial y solo esperamos que se pueda realizar por la zona sureste.
En el espacio de cine de  El Secreter hemos recomendado la serie Entre Pipas que sigue cosechando éxitos y adeptos en esta segunda temporada.
Música, recuerdos, agradecimientos, buen rollo , un cóctel que vale mucho la pena. Esperamos que les guste el programa de esta semana. Les dejamos con el audio.
Hasta el próximo martes....

Ir a descargar

sábado, 24 de noviembre de 2012

Eric quiere jugar con muñecas


Eric Van Sttraten, artista holandés especializado en figuras 3D, nos sorprende con una serie de muñecas, animales hombres y mujeres que le dejan a uno, con la boca abierta, los ojos como platos y la mente abierta.
Con una técnica no muy conocida "Dditive Manufacturiy" muestras estos estupendos juguetes que más que jugar con ellos a las casitas, se podría jugar a los médicos y enfermeras.
Figuras insolentes y descaradas de Lolitas pubescentes, que idolatran a viejos verdes.
Estas, son solo un pequeño ejemplo que podemos encontrar en su obra exquisita y sensual
.
 
 
 

más allá de la tradición

Descubrir músicas, nuevos arreglos, nuevos grupos, nuevos aires en la música tradicional de tu región es una GOZADA. Es el caso que hoy les presentamos, TEREKITETAP, grupo que hace una especie de folk fusión, transportándonos a los sonido mas primitivos, dando como resultado una gama de sensaciones que es difícil de olvidar. A través del tambor canario, del cajón flamenco, de las chácaras, el claqué, mezcla de lo tradicional y lo moderno, este trio recorren canciones del folclore canario de una manera diferente y viva.
 Es una forma de volver a disfrutar el folclore con nuevas oídos, con nuevas sensaciones, olvidándonos de lo arcaico, de lo trillado, de lo conocido. Dejándonos llevar por ese lenguaje universal que es la MÚSICA.


El absurdo a escena

En una noche de viernes el abanico de posibilidades para el ocio es grande, pero entre todas estas opciones que te inviten al teatro , es lo mejor que te puede pasar. En  Canarias, agradecida en muchas cosas: sol, playa, comida. música y un largo etc., en cuanto al teatro, no estamos a la altura de otras ciudades ya no europeas , sino mundiales, a la hora de incluir en nuestros planes de ocio una sesión de teatro. Pero no todo va a ser malo, si al público hay que educarlo para que acuda con mayor asiduidad al teatro, en el otro lado están las compañias que día a día, luchan con calidad, con un elenco profesional, con alternativas teatrales para hacerse un hueco en el restringido circuito canario. Uno de esos ejemplos es Hybri2.
Una compañia de reciente creación que auna profesionalidad, dedicación, experiencia, ilusión y lo importante, ganas de trabajar y compartir. El teatro, esa caja negra que en momentos te lleva por lugares y tiempos sin moverte del sillón, tiene su magia. Esa magia que hace que sigamos abriendo los ojos ante las historias de carne y hueso que nos proponen. Magia ante la explosión de palabras, de sentimientos, de gestos, de risas, de llantos, de voces , de luces. Magia que nunca tendría que apagarse. Anoche Hybri2 apostó por esa magia al poner en escena una obra que se aleja de lo normal, de lo cotidiano, de lo que normalmente se ve en los escenarios no capitalinos: el teatro del absurdo.
ROJO nos narra la existencia de un hombre que teniéndolo todo, acaba presa de las quejas de los demás. Una lograda puesta en escena, sencilla, apenas cinco o seis bloques de madera que se colocan en diferentes posiciones para buscar el efecto de una cama, de unas montanas, de unas trincheras, de un camino, de una habitación, de una sala de justicia, nos llevará durante una hora y cuarenta minutos por el mundo del Antonio de Saint Flour.
El elenco formado por actores y actrices conocidos por el público del sureste , algunos, y otros, grandes descubrimientos , nos dejaron un buen sabor de boca, felicitando a Leonardo Reyes director de la obra, por su acierto a la hora de elegir obra y actores.
Solo decirles que es un gusto ir un viernes por la noche al teatro y que espero que este hecho se contagie como la risa o la pasión.
Recomendarles, no solo la obra, sino la compañia, no olviden su nombre, por que auguro que nos darán maravillosas noches de teatro en el futuro.
Gracias a todos por la magia de ROJO.
 
 

jueves, 22 de noviembre de 2012

Algegüella

Su padre, gran achuteiga*, le había dicho muchas veces que no se le ocurriera abandonar el risco, en cuyas cuevas era prudente refugiarse. Le había prohibido con energía acercarse a la playa porque hombres extraños, llegados sobre el mar en un gran pájaro blanco, eran  muy peligrosos, mucho más que un tibicenas*
Algegüella, tenía sólo diez años, se sabía muy lejos de la fortaleza de los adultos, comprendía las razones de su padre. Sin embargo, desobedeció incapaz de atenuar su curiosidad: algo vivo que le roía por dentro.
Un día, cuando el sol le observaba desde arriba, casi le hurtaba la sombra y para mirarlo tenía que doblarse hacia atrás, pidió permiso a su padre para bajar al fondo del barranco, sin alejarse mucho, con el propósito de coger algunos lagartos para la comida del poblado. Explicó que había visto algunos muy grandes, dormidos sobre las piedras recalentadas por el sol.
Al percibir una leve sonrisa en la comisura de la boca de su padre, Algegüella comprendió que tenía el camino libre. Mostró las cuatro piedras para abimbar*que portaba en un saquillo en bandolera, de piel de cabra, y echó a caminar, temiendo que el vuelo de pájaro despavorido que sentía en su pecho, delatara su intención. Enfiló el sendero pedregoso e inestable que serpenteaba desde las cuevas hacia el barranco. De camino recuperó su pértiga de tea, presta desde hacía varias lunas para la ocasión y que había tenido buen cuidado de ocultar  entre las zarzamoras en torno a un drago y un gigantesco áloe de bohordo* florido.
Con su pértiga salvaría las escabrosidades del terreno saltando de roca en roca. Avanzaría muy deprisa, pero antes cogería algunos lagartos...
No le costó ni tiempo ni trabajo porque sabía pisar la tierra sin hacer ruido, moverse con cautela y manejar la pedrada con una fuerza, rapidez y eficacia, que a su edad parecía un prodigio.
Su agudeza visual para descubrir un lagarto dormido al sol, casi invisible por su mimetismo con las piedras, admiraba a sus mayores.
Fotografia: Panoramio.com
En media hora mató doce reptiles de casi un metro. Algegüella se miró las manos y las comparó con la dimisión de la triangular cabeza de los animales.
Los ocultó bajo un promontorio de fonolitas que el mismo había acumulado poco a poco, para que su padre u otro las trasladara al  poblado. Piedras que al golpearlas sonaban. Había hombres que sabían alinearlas en el suelo y hacerlas cantar. Entonces todo el mundo se ponía a danzar.
Algegüella se alejó corriendo, salvando obstáculos, desniveles y fendas. y con su pértiga.
Se detuvo jadeante. Su sombra ya no la tenía bajo los pies pero aún no se había alargado. Le quedaba mucho tiempo antes de que el sol se fuera para abrir las puertas de la noche a la luna. Supo que la playa estaba cerca porque el aire olía a hierbas de mar, se oía el rumor de las olas y  el chirriante graznido de las gaviotas. No obstante una barrera de chumberas, cactos, áloes y marañas de plantas espinosas, le impedía comprobarlo. El muro vegetal parecía infranqueable. Buscó de un lado para otro un hueco por donde pasar, pero no lo había. Mirando por espacios abiertos entre el entramado de la vegetación, vio un espacio de dunas  con algunas haulagas* sin verdor. La única posibilidad  era pasar por encima de una zona de nopales poco crecidos, así que retrocedió, cogió carrerilla y ayudándose con la pértiga lo consiguió.
Gateó con dificultad por la arena inestable de la duna más cercana y alcanzada la cresta, se irguió cautamente sintiendo el corazón en su pecho como si buscara huir por la boca. Un grupo de hombres de baja estatura iba de un lado a otro cogiendo y cargando grandes piedras que, otro grupo apilaba.  Le parecía una vivienda, pero muy alta. Iban con el torso al aire, como sus gentes, pero de la cintura para abajo, tenían una piel muy rara. El niño desconocía lo que era un pantalón , más aún la ropa. En su familia todos iban desnudos.
 Algegüella se miró las manos, alzó los ojos hacia los hombres y comprendió que había tantos como dos veces sus dedos. Se tendió sobre la arena  y reptó hasta el borde de la duna para seguir espiando sin ser visto. Muy cerca de la orilla había uno de esos grandes pájaros de muchas alas, descritos por las grandes personas y de donde salían aquellos hombres  tan raros.
A tiro de piedra de su otero,  atrajeron su atención una docena de gallinas que cacareaban en un corralillo, improvisado con tiras de hojas de palmera trenzadas, cañas y hojas secas de pitera. Se preguntaba donde habrían encontrado aquellos bichos tan feos que jamás había visto y de los que nadie hablaba.
De tan atónito no vio que un hombre estaba a su espalda, pero se volvió bruscamente a presentir su presencia. Fue demasiado tarde. El hombre le sujeto por la abundante greña gritando en una lengua incomprensible. Cuatro o cinco vinieron en ayuda. Algegüella aullaba de rabia y de miedo. Pataleó, mordió, se retorció, pero le ataron las muñecas y los tobillos y prácticamente en volandas lo llevaron hasta una barca varada y en ella a la nave, custodiado por cuatro marineros que por experiencia ya suponían su destino: esclavo si continuaba su rebeldía, sirviente si aceptaba ser cristianizado, privilegiado si devenía intérprete.
Cuando sonaron los bucios* los hombres amedrentados por aquel sonido sin origen definible, tomaron las armas y revistieron sus armaduras comprendiendo que estaban frente de las consecuencias del secuestro del niño. El mugido había comenzado al amanecer  y  continuó hasta media mañana
Por la orilla de playa, un grupo de hombres desnudos llegaba a paso ligero gritando, lanzando su inquietante ijiji, grito de guerra. Los  ballesteros tensaron sus ballestas. Algunos canarios arrojaron piedras que fallaron el blanco. Si los conquistadores hubiesen sabido que era prácticamente imposible para un nativo errar su objetivo, no habrían reído tanto. Los aborígenes dieron media vuelta en apariencia asustados, lo que envalentonó a sus enemigos y enardecidos, salieron en su persecución sin pensar que dejaban el lugar en desamparo y pagarían su imprudencia con la vida. No sospecharon de la maniobra. Otra cuadrilla de canarios que esperaba oculta tras las dunas, surgió al asalto. Los cuatro hombres de la retaguardia perecieron inmediatamente golpeados con porras de madera endurecidas al fuego. Desdichadamente también fueron víctimas mortales dos enfermos  que yacían en el recinto en construcción, acostados en la arena, febriles y sin fuerza. Los canarios destruyeron todo lo que encontraron. A la vez, media docena de guerreros, buenos nadadores, asaltaban la galera. Los cuatro marineros atacados por sorpresa, murieron ensartados  por las jabalinas de tea de los exaltados isleños. Algegüella fue liberado. Y todos volvieron en silencio a las cuevas, el  padre con el niño en brazos… A lo lejos la nave ardía y se hundía
Al siguiente día, cuando el sol apenas asomaba su redondez en el horizonte, Algegüella se acercó con timidez a su padre que, sentado sobre una piedra, miraba fijamente al suelo, como si viera algo importante entre sus pies. El gran achuteiga lloraba porque sabía que más hombres vendrían del otro lado del mar, que levantarían de nuevo grandes torres de piedra y que de los canarios sólo quedarían recuerdos…
Para consolar a su padre, para hacerse perdonar, Algegüella con mucho tacto habló de los doce grandes lagartos escondidos bajo las piedras, en lugar sombrío y fresco. El achuteiga, sonrió, le dio la mano, y ambos se fueron al barranco. Hacía una mañana espléndida.


                                                                      Francisco Lezcano Lezcano
                                                                     Lezcano francisco@hotmail.com
                                                                    Wikipedia Francisco Lezcano Lezcano

Achuteiga  = Guerrero valeroso
Tibicenas  = Demonio con apariencia de perro
Abimbar  = Apedrear
Haulaga  = Vegetal espinoso
Bohordo = Tallo vertical
Bucio =  Caracola marina, Tritón.

martes, 20 de noviembre de 2012

Abotonan los sueños

Hoy en El Secreter hemos compartido micrófonos con un grupo de diseñadores que no solo crean moda, sino que venden ilusión y buen rollo. Abotonados es algo mas que una marca, que una empresa, que un logo, es un proyecto que nació de la aventura, del querer es poder y de la magia que tiene el destino. Un grupo de jóvenes un día decidieron que querían vivir de lo que les apasionaba: La Moda.
Ese deseo ha hecho que hoy tengan una empresa, sus diseños, sus colores y un lema: Vestir a gente divertida.
Ellos son Abotonados y nos da mucho gusto presentarlos.
El Secreter ha querido rendirle un homenaje a ese hombre que con orgullo llevaba el nombre de PAYASO. Gracias Miliki, por las tardes de los sábados, por los bocadillos de nocilla, por la ilusión, por la infancia grabada a golpes de felicidad y por ese grito que soñamos decir en algún momento de nuestra vida adulta:
-¿Cómo están ustedes?  - BIENNNNNNN
Un Red-Comendado de altura, Diego Casimiro y la página de facebook Área Cultural DC ha compartido con los oyentes de El Secreter las entrañas de esta página que nos despliega, a golpe de clic, un universo cultural y creativo que vale la pena compartir y seguir.
Gracias a todos por compartir con este mueble este ratito de cultura y arte.
Les dejamos con el audio del programa y con los miembros de Abotonados. Les dejamos , también, con el enlace al vídeo de algunos actores de Lavi e Bel, donde nos piden que actuemos ante esta situación social y laboral.Actúa

Ir a descargar

Abotonados en El Secreter

En la punta de la lengua…

Dibujo: Andruzz
 Estoy… ¡que no me jallo!

A priori, suena más mal que bien.

"Jallarse" es lo mismo que decir, hallarse. Pero claro, nunca sonará igual si cuando lo dices, lo haces con acento canario.
"Estoy que no me "jallo" quiere decir, que uno se encuentra de una manera más bien incómoda.
Los chacras internos no coinciden con el estado de ánimo.
Esta sensación de disgusto, se conoce cuando alguna preocupación nos altera de tal forma, que no encontramos la luz al final de lo que sea.
No encontrarse a gusto con uno mismo, es de los estados de ánimos más extraños que el ser humano pueda experimentar. No por lo dramático, que no lo es, si no por la dificultad de encontrar solución al mismo.
Por ejemplo:

-Pepita Pérez me prometió que hoy vendría a pagarme el dinero que me debe. ¡Pero la muy sinvergüenza! ¡la hora que es del día y todavía no ha tocado el timbre!. Me tiene que si me va a buscar ¡no me va a jallar!
O este otro ejemplo:

-Con todo lo que yo he hecho por esa familia, y que todavía se atrevan a decirme que no los he apoyado. Estoy ¡que no me jallo!
Aun siendo una palabra difícil para el oído, a mi me gusta.
Cada vez se escucha menos o directamente, ya no se escucha.
Son las cuatro de la madrugada y estoy sentada frente al ordenador. Se podría decir que yo, estoy que no me "jallo".

No me "jallo" sí, eso es cierto, pero no me "jallo" en la cama.

Mar Benítez

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Cuna de Creatividad

Revista Taifa, Nº 3
En el programa de esta semana nos han acompañado el alumnado del I.E.S. Cruce de Arinaga, a través  de sus profesores: Rubén Valerón y Agustín Carlos Lopez. Taifa  es algo mas que un proyecto, es un compromiso, una manera de educar, un objetivo claro y un amor a lo que se hace. Taifa es un proyecto que se escapa de las propias paredes del instituto, contagiando a quienes, como El Secreter, conoce su interior. Alumnos creando y contagiando a los demás. Profesores apoyando y fomentando la creatividad. Un binomio que jamás debe faltar en un centro de enseñanza.
También, nos ha acompañado Ana Lidia Fernández , monitora del Taller de Liderazgo y Empoderamiento de las mujeres a través del teatro que se celebrará el próximo dia 22 de noviembre, en el Teatro del Cruce de Arinaga. Este   programa, no se queda tranquilo, así que  hemos inaugurado una nueva sección Lo confieso, me gusta. Con esta nueva  sección queremos conocer y  compartir los gustos, obsesiones que muchas personas tienen hacia un determinando escritor, músico, artista en general. Hoy ha roto el hielo, Raúl Cabrera,  con su fidelidad a uno de los escritores mas seguidos del mundo: Terry Prachtett.
Por último, decirles que hemos tenido la oportunidad de escuchar una de las composiciones que una artista como la copa de un pino, María del Mar Cabezuelo, nos ha regalado a este programa, que jamás sabrá como agradecerlo.
Son estas muestras las que te hacen creer mas y mas en la cultura , en el arte y por encima de todo, en las personas.
Gracias a todos.
Les dejamos con el audio del programa, así como un muestra del talento de María del Mar Cabezuelo.
Ir a descargar



¡Mamá, quiero un hamster!

                                                                                        CAPÍTULO II

Yo, la niña más optimista del planeta, la más segura de conseguir siempre sus propósitos, empezaba a resignarme ante la idea de que, lo más cercana que estaría en mi vida de un hámster sería visitando la casa de mi vecina.
Y entonces, a punto ya de abandonar mi personal cruzada, di por fin con una idea magistral: LA IDEA, la buena, la definitiva.
Se trataba, ni más ni menos, de una sencilla y evidente ocurrencia. Tan evidente que no podía creer que no se me hubiera ocurrido antes porque, por supuesto, no era la primera vez que la utilizaba: el chantaje. Era el arma perfecta, y sin duda me llevaría a conseguir mi propósito.
Pero esta vez la situación requería de mayor suspicacia y destreza por mi parte. El enemigo se había mostrado firme y resistente. Mi artimaña no funcionaría si se me volvía a ver el plumero. Tenía que ser inteligente. Debía maquillar mis propósitos o mi estratagema fracasaría de nuevo.
Así pues, decidí presentar a mis padres la compra del hámster como algo que no sólo me reportaría beneficios a mí, sino que la familia también sacaría partido de ello.
Empecé exponiendo mis nuevos razonamientos a mi padre (que, a pesar del último descalabro, seguía pareciéndome mucho más fácil de convencer). "Entiendo -le dije- que vosotros hacéis un grandísimo esfuerzo permitiendo que un hámster entre en casa. No os gustan los animales, y no vivimos en el campo, así que he pensado que yo también debería poner algo de mi parte ".
Les propuse entonces convertirme, ni más ni menos, que en la hija perfecta: recogería mis cosas sin rechistar, ayudaría en las labores de casa, no contestaría nunca jamás, estudiaría como una loca todos los días de mi vida... y a cambio, ellos sólo tendrían que comprarme un pequeño hámster. Era un trato altamente rentable para ellos, y que, sin lugar a duda, no podrían rechazar.
Mis padres se miraron, esperaron unos segundos antes de echarse a reír a carcajada limpia y sin titubear, los dos respondieron a coro: "esas siempre han sido y seguirán siendo tus obligaciones, con o sin hámster".
Un argumento, para mi desgracia, poderoso e incontestable.
La tristeza empezó a invadirme en ese mismo momento. Ya no había nada más, no quedaban más caminos, ni más recursos, ni más estrategias. Estaba vencida. Nunca tendría mi hámster. Me di la media vuelta y, humillada, me encerré en mi habitación para llorar mi desgracia.
Pero no terminaba aquí mi infortunio. Para rematar faena, días después cenamos en una conocida cadena de comida rápida, y al abrir el regalito que traía mi menú infantil, el cachondeo de mis padres fue espectacular: el juguetito era un hámster de imitación, protagonista del Zhu-zhu Pet, un entretenimiento de moda. !Bochornoso¡ De entre todos los regalos del mundo, tenía que ser precisamente un hámster de juguete el que tocara esa semana. A mi madre se lo habían puesto en bandeja: ¿no querías hámster? ¡Pues hale, ya tienes uno! Y ahí que me fui yo para casa con el peluchito de pega entre manos.

(Continuará)
Belén Naya


miércoles, 7 de noviembre de 2012

ME VEO ...GENIAL

Jessi Morata
Esta sería la conclusión a la que llegaríamos después de cinco minutos hablando con la invitada del programa de esta semana: Jessi Morata.
No solo es una diseñadora excepcional, una personal shopper tolerante y visionaria, una fashion blogger comprometida, si no una tía GENIAL.
Sonrisas, amabilidad, buen rollo, autenticidad, elementos que nos encantan en El Secreter y que ayer, sobrevolaron el estudio de Radio Agüimes.
El programa de ayer fue muy , pero que muy femenino. Viajamos a Bruselas  con nuestra colaboradora, Camilla Palazzini, para hablar sobre el proyecto de Las Ciudades Invisibles. Y cruzamos el pequeño charco que nos une con Tenerife para hablar con una mujer super creativa, María José Hernández que con sus blogs: Loquinaria  y  l´atelier talleres creativos, nos ha impregnado de la creatividad, de la magia, de la luz del artista.
Con música y ratos maravillosos completamos el programa de esta semana que a continuación les adjuntamos, así como los enlaces al blog de Jessi Morata, My Little Place ¡Exa un Vistazo!
Un saludo secretero y nos escuchamos la semana próxima.
Gracias a todos.

Ir a descargar

martes, 6 de noviembre de 2012

Entrevista en la distancia a....



Rosa Marrero, experta en nubes

Meteoróloga experta en altos cúmulos lenticulares, que forman parte indiscutible en toda su obra.
Mujeres voladoras, vientos perceptibles solo desde su azotea, nubes con accesos directos, utensilios de cocina, equilibristas del espacio, paraguas, ballenas, cojines de cerezas, faldas cohetes, espejos con mariposas, escaleras infantiles, ropas tendidas al sol, videos caseros, amigos de sofás, sábados por la tarde, recetas de cocina, nubes y más nubes.
Así veo  el mundo de Rosa Marrero. Así la definiría, si tuviera que ubicarla en una enciclopedia de arte.
Meteoróloga a tiempo completo.

Entrevista:

E.S:  ¿Qué tiene Memorias de África que no tenga otra película?
R.M: Pensé hacer una serie de dibujos interpretando un poco películas que me gustan especialmente. Empecé con Memorias de África y Tengo un email, pelis que vi, volví a ver, en esos días. Luego no seguí... Pero está en la libreta de cosas por retomar.
E.S: Tus trabajos no son al uso. Quiero decir que no te conformas con pintar sobre un lienzo. También lo haces sobre muebles o camisetas. ¿Qué te llevó a buscar otros materiales sobre los que dibujar?
R.M: Las camisetas partieron de la necesidad de vender, de hacer algo para ganar los garbanzos. Me di cuenta de que el márketing no es lo mío.
exporosamarrero.blogspot.com
Los muebles los pinté para la amiga Noemí Quintana (http://labohemia.es/), personajito inquieto, que necesitaba algo así en aquel momento. Fue casual, no una idea predeterminada. Pero me gustó. Me gustaría hacer algo más en ese formato.
E.S: ¿Qué les pasa a los protagonistas de tus dibujos, que casi todos están levitando? Además de tener cinturas altas, faldas como globos, incluso guardan sorpresas de entre los pliegues de sus ropas.
R.M: No sé qué les pasa. Quizá que a su autora le da miedo volar. En muchos sentidos, incluído el típico miedo al avión... No sé, algo se me expresa ahí, pero no es un propósito.
E.S: ¿Quiénes son las Trasteadoras  ?
R.M: Son tres niñas guapas de Moya. Y yo. Cuando dejamos de vernos regularmente decidimos hacer un blog-excusa para mantener la creatividad despierta. Y hemos hecho cositas periódicamente. (http://trasteadoras.blogspot.com.es/)
E.S: ¿Qué valor les das a tus vídeo caseros, que siempre muestran los cotidiano? ¿Eres de las personas que piensan que lo bueno de la vida está en eso, en lo cotidiano?
R.M:Los poquitos vídeos que he hecho son una práctica, un aprendizaje de uso del imovie, un entretenimiento, un divertimento que me absorbe los 2-3 días que les dedico. Un placer.
En general, excepto que mis personajitos vuelan como si tal cosa, parte de mi obra gira en torno a lo cotidiano. Sí creo que, con los años, la vida se hace más pequeñita , menos pretenciosa, más de la sala a la cocina y de la cocina al huerto. Y todo lo demás está en la cabeza, donde la vida tiene el tamaño que tú puedas darle.
E.S: Otra cosa a destacar de los vídeos es la banda sonora que eliges para ilustrar tus imágenes. ¿Cómo lo haces? ¿Cómo se hace para que las canciones que se escuchan en ellos, sean tan acertados y encajen con las imágenes?
R.M: Tengo música en el disco duro. Cosas que me gustan. Empiezo sin idea clara previa, voy poniendo imágenes que ya grabé con más o menos intención, pruebo alguna de las canciones que tengo, voy recolocando imágenes, probando otra pieza de música... no sé, es todo un poco intuitivo, sin ciencia. Hasta que, más o menos, encaja.
Son puro experimento y ganas de hacer algo chulo. Súperentretenido. Hoy día, ordenador en mano, todos podemos.
E.S: En uno de tus vídeos, podemos ver el nacimiento de uno de tus cuadros.
Estás tendiendo la ropa en la azotea, cuando terminas te sientas en el suelo y pasas esa imagen al lienzo. ¿Lo planificas antes? ¿La idea llevaba toda la mañana rondándote?
exporosamarrero.blogspot.com
R.M: El tema de ese mes en Trasteadoras era la ropa. Varios de los vídeos han salido del tema del mes de Trasteadoras. Por ahí se gestó la idea. La idea quizá me rondó un par de días en la cabeza. Es un placer total cuando una idea empieza a gestarse, se van sumando chispitas o sale toda de golpe. Cosa de las neuronas... Habrá que preguntale a Punset y sus amigos.
E.S: ¿Qué se ve desde tu azotea?
R.M: Las casas de mis vecinos, los eucaliptos de la carretera, la Era, la montaña de las 3 piedras, el mar, algo de Tafira y Las Palmas... y las mismas nubes que desde la tuya.
E.S: ¿Recuerdas tus primeros dibujos? ¿Cómo eran?
R.M: Conservo algunos dibujos de cuando tenía ¿8-10 años?. Tengo un retrato de Fofó, un dibujo sobre el hambre en el mundo (para un concurso del cole. Gané unos libros), una parejita besándose sacado de una revista (ay, las hormonas), alguna copia de las portadas de las Selecciones del reader´s digest, que me encantaban...
E.S: ¿Qué cosas son las que te provocan para hacer tu trabajo? ¿Qué cosas te inspiran?
R.M: No lo sé. Hace tiempo me propuse que mi obra no tuviera que contar algo, que no tuviera que tener lógica (antes tenía que tener claro qué quería expresar, qué estado de ánimo tenía, qué circunstancias personales quería echar fuera, tenía un uso terapéutico casi...). Luego sólo quise ponerme delante de la hoja en blanco y esperar que saltara la imagen por sí sola a la pantalla mental. Sin necesidad de tener el conjunto claro. Más o menos, en esa dinámica continúo. Así, pensé, se expresa mi inconsciente. Y yo despistada. Por ejemplo, mi inconsciente vuela y yo con miedo a saltar...
E.S: ¿A que público está dirigido?
R.M: Sé que la obra es bastante femenina, a veces parece, incluso, obra para niños, pero yo no pienso en niños, ni en mujeres. No pienso en público. Quizá sólo está dirigida a mí, no como público sino como hacedora que quiere quedarse tranquila. Luego, claro, me gusta el feedback de los demás, pero eso es después.
E.S: Hablemos de tus alumnos ¿Qué esperas de ellos? ¿Cuánto y que te aportan? De sus trabajos, el de tus alumnos ¿Hay alguno que te haya emocionado especialmente?
R.M: He tenido gente estupenda entre mis alumnos. De verdad, gente de buena calidad personal. En clase, sólo espero que se impliquen en el trabajo, que se abran a la creatividad, que lo disfruten. Actualmente, en realidad, con la que cae, de los alumnos sólo espero que aparezcan...

La Gota
E.S: Has puesto tus ilustraciones al texto de Daniel Martín Castellano La gota. De este trabajo, del que también podemos disfruta de un magnifico cortometraje ¿Qué nos puedes contar? ¿Cómo nació este proyecto?
R.M: Daniel buscaba ilustradores y mi ilusión era ilustrar. Nos conectaron las niñas de mamayalosabe (http://mamayalosabeshop.blogspot.com.es/), que son muy amigas de él. Fue fácil. Nos vimos, me pasó 2 textos. La Gota me gustó especialmente y allá que empecé con vistas al concurso de ilustración de la biblioteca de las ranas. Ganamos el premio versión canaria y lo invertimos en publicar el libro.
E.S: ¿Y después de la Gota, llegaron más?
R.M: Ilustré un cuento, pero a la autora del texto no le gustó demasiado, no supe adaptarme.
Nada más.
E.S: Como las recetas de tu madre ¿Ninguna? Dinos una, para pasar la tarde de un sábado ¿Es la cocina tu otra paleta de colores?
R.M: Mi madre es buena cocinera en general y experta en dos o tres platos, por ejemplo puchero y, a mí personalmente, me coloca el pomo  su salsa de tomates con arroz blanco.
Yo, en cambio, sólo sé improvisar y en absoluto soy buena cocinera. Mi hermana sí  (http://elolordelcafe.blogspot.com.es/ ).
Mis colores se quedaron en los lápices y el algún vídeo de sábado por la tarde...
E.S: Confiésalo ¿tienes una historia de amor-odio con el fregadero?
R.M: ¿Quién no?. Pero cada vez menos. Cada vez más es un punto de relax. Aún no del todo. Aún huyo de él hasta que se llena y me reclama.
Ese vídeo freganchín quiere decir algo así como que cuánto trabajo monótono hay que tolerar para que nuestra vida cotidiana se sostenga... Algún día mi cabeza habrá terminado de reconciliarse con la realidad y se acabará la pelea con el fregadero... espero.
E.S: ¿Has terminado los dos cuentos que dejaste a medio cocinar?
R.M.: Aún no. La libreta de cosas por retomar es cada vez más gorda...
E.S: ¿En qué andan tus sentidos ahora mismo? ¿Qué cosas estas preparando para ver tu trabajo próximamente?
R.M: Ahora tengo una exposición en la pastelería La Cerdaña, en el Monte Lentiscal. Mujeres volanderas ( http://rosamarrero.blogspot.com.es/2012/09/mujeres-volanderas.html ). No dejen de visitarla. Hasta poco después de Navidad. Los dulces son muy ricos, además.
Por otro lado realizo un mini dibujito diario para un proyecto personal de un año, 365  . Y me empieza a volar en la cabeza la idea de retomar la serie de dibujos basados en películas. Las películas son ahora mi sedante natural. Hay que aprovecharlo.
E.S: ¿Qué significa para Rosa Marrero expresarse?
R.M: Algo que aprender. Quizá puedo dibujar, hacer un vídeo, expresar algo a nivel artístico. Eso es muy importante para mí. Pero a nivel personal he llegado menos lejos.

Muchas gracias, por tu colaboración.
Felicitarte por todo el arte que desprendes y compartes.






Crítica literaria…

Una desgracia feliz

Insisto. Qué bueno es cuando uno encuentra una lectura que te atrapa hasta el final.

"El desencuentro" de Fernando Schwartz, es una novela que debería estar en todas la bibliotecas, en las públicas y privadas.

Historia de amor, entre un sobrino y su tía medio mejicana, medio española, que no deja en ningún momento, que perdamos el interés de la narración, que el escritor mallorquín hiló de forma tan fina.

Comenzando la lectura, uno tiene la sensación de que Schwartz estaba cocinando una enorme paella, y que la va sazonando a su justa medida.
Engancha con el emplatado (la historia), el perfume humeante del plato (los lugares), el sabor de los alimentos (los personajes) y la digestión (final de la historia).
Toda una lección de lengua en dos léxicos (el mejicano y el español) que invita a seguir leyendo las obras del simpático presentador de TV, que se transforma en un escritor serio, para contarnos en este caso, la vida y obra de una mujer que se debate entre amar sin condiciones o morir de pena.

Excelente trabajo que no hay que dejar de leer.

Mar Benítez

sábado, 3 de noviembre de 2012

Con los platos abiertos

Castañas, almendras y nueces

Mucho juego han dado y siguen dando, los frutos secos en la cocina.
Para el que no los conozca, para quien no sepa que relación tiene este alimento con el día de todos los Santos, hoy quiero explicarles que cosa es…"Los finaos".
Ni Halloween, ni noche de los muertos vivientes, ni viernes trece, catorce ó quince.
Cuantos buenos recuerdos me trae esta fecha. Qué bien lo pasábamos ese fin de semana, que ni cortos ni perezosos, cruzábamos el barranco, con poco más que una botella de agua, un bocadillo de queso, el clíper y los frutos secos. Aquello, si que era un domingo en el campo, y no como lo llaman ahora, "botellón en el primer bar".
Nos juntábamos entre 10 ó más chiquillos y chiquillas. Uno de ellos, Juanito, hacía de guía explorador y la verdad, no podíamos tener mejor monitor, ya que estaba acostumbrado a subir y bajar por las laderas de Guayadeque.
Recuerdo que antes de ponernos en marcha, siempre nos decía que no nos hartáramos a beber agua sin haber empezado a caminar, porque se nos llenaba la barriga de líquido y la subida al barranco se nos haría más pesada.
Salíamos por la mañana regresando por la tarde. Sin preocupaciones, aunque siendo niños por aquel entonces, mucho lío no tendríamos en nuestras inocentes cabezas.

También recuerdo que en uno de aquellos días santos, descubrir por primera vez lo que era un moral. Aprendí a distinguir los higos comunes de los blancos, a coger tunos sin que las yemas de mis dedos se plagaran de espinas, abriéndolos en canal…
Hay una canción de El Taller Canario de la Canción,  "Acerina" que en una de sus estrofas dice:

Y es que en la escuela no me hablaron de ti

Y es que en la escuela no me hablaron de ti

Quiero pensar, confío en que en las escuelas de hoy en día, los profesores ¡sí! les hablen a los chico/as, de que estas cosas de irse de "Finaos" es mucho más divertido que amanecer con un collar de vómitos.
Antes de ayer tocaron el timbre. Yo estaba al teléfono y con la mano que me quedó libre abrí la puerta.
Tres adolescentes guardaban una sorpresa para mí:
-Estamos organizando una fiesta de Halloween ¿Quiere comprar una entrada?-

Dieron con la mujer equivocada. Ni me molesté en contestar.

Mar Benítez